Como a las once de la noche partimos a un lugar donde se suponía que se veían mejor. Fuimos en metro y el problema que tuvimos fue que había que comprar el pasaje: mi papá compró una tarjeta pensando que con esa podíamos pasar todos. Error. Acá la tarjeta hay que pasarla por el torniquete para entrar y para salir así que es personal, pero no sólo sirven tarjetas tipo Bip sino que también se pueden comprar tarjetitas para el viaje, pero no se venden en boleterías, sino que hay que comprarlas en una máquina. Otro problema: cómo cresta funciona la máquina? Había muchísima gente en el metro y habían muchos que estaban igual de perdidos que nosotros, y por lo tanto la persona que podía ayudarnos a comprar en la maquinita, estaba muy solicitado. Finalmente sacamos los tickets para el viaje y anduvimos en metro.
No es muy diferente al de Santiago, en cuanto al tipo de tren y diseño de las estaciones, aunque estas últimas tienen estructura de metro de Buenos Aires... o Metro de Línea 4 de Santiago. Algo muy bueno es que tiene una pared de vidrio con puertas en toda la estación, que no se abren hasta que llega el tren, así que hay cero posibilidad de matarse o caer accidentalmente ahí.
Llegamos a la estación a la que había que llegar y cuando subimos a la calle, nos dimos cuenta de que había demasiada gente... DEMASIADA.


Caminamos un poco hasta que no se pudo más, por la gente. Empezaron a gritar más adelante, pero no entendí qué ni por qué, y después un policía por altavoz dijo algo, que tampoco entendí qué... pero todos entendimos que no íbamos a poder llegar mucho más adelante, así que finalmente decidimos volver al hotel, donde se supone que veríamos algo.
Había gente afuera del hotel para ver los fuegos artificiales también, y cuando dieron las doce, no fue la gran cosa... Desde unos edificios altos tiraron unos que otros, pero nada muy espectacular. No sé si fue por la ubicación o porque simplemente no fue la gran cosa, que no fue la gran cosa.

Después fuimos a Starbucks, porque nos dio un poco de hambre, y volvimos al hotel.
Me desperté hoy (primero de enero) como a las seis y media y no podía dormirme otra vez. Estuve harto rato tratando de dormir, hasta que lo conseguí, pero mi mamá llamó a la pieza como a las nueve y media para despertarnos y salir a desayunar.
Cerca del hotel hay un local muy simpático donde tuvimos un tipiquísimo desayuno chino.

Servían sopa de arroz, una especia de panqueques de arroz y fideos, básicamente, así que mi desayuno fue uno de esos panqueques chinos con vegetale y sopa de arroz blanca.

El local tenía exactamente la estructura de una pizzería, donde uno podía ver cómo hacían las cosas a través de una vitrina, y tenía mesas de comida rápida.

Después del desayuno salimos a pasear mis hermanas y yo por las calles que estaban cerca del hotel y vimos casi puras tiendas carísimas.
Hay tantos edificios, que casi no llega el sol estando por ahí, y hay muchos muchos muchos taxis...

(Los rojos son taxis).
Fuimos al Parque Victoria, que es como el parque central de Hong Kong. Ahí había mucha gente, muchos turistas y mucha gente de medio oriente (no sé si árabes, turcos, musulmanes, porque no sé la diferencia). Esa gente "medioriental" eran en su mayoría mujeres y todos estaban en todas partes haciendo como picnic. Después mi papá me contó que ellas se vienen a trabajar de nanas a Hong Kong y mi mamá me contó que en diario siempre salen noticias sobre ellos, porque se ponen a comer en todas partes y dejan toda la basura tirada, haciendo que el lugar que ellos utilizan contraste con la limpieza que tiene Hong Kong.

Al fondo a la derecha en esta foto hay mucha mucha mucha gente haciendo picnic en el pasto.
Después volvimos al hotel y después nos fuimos en micro hasta el departamento de mi tía, hermana chica de mi mamá.
Acá hay muchos muchos muchos edificios y muchos muchos muchos son altísimos, con ventanas chicas y multiplicados varias veces. Son las viviendas sociales, para las cuales uno paga poco, pero hay que cumplir con ciertos requisitos, como tener trabajo. Cuando llegamos al final del recorrido de la micro, que está al lado de un conjunto de esos edificios del Estado, me di cuenta de que mi tía vive en uno de esos.

Tienen como cuarenta pisos.
Abajo es súper lindo, pero por la pinta de los edificios, con mucha ropa colgando desde sus ventanas, la mala mantención que tienen los pasillos adentro y el tamaño del departamento de mi tía (dos dormitorios, living-comedor, cocina, baño, en un espacio no superior a la pieza donde estoy en este hotel, que es como el living de mi casa) pensé que la clase de gente que vive en ese sector era media baja y no era un barrio muy bueno.


Sorpresa la mía cuando, después de conversar un rato en el departamento, bajamos a comer a un restorán que queda en el primer piso del edificio de al lado, que es, no lo más lujoso del mundo, pero sí algo bastante decente, y al que iba gente bastante decente.


Comí varias variedades de vegetales salteados con arroz blanco, y la novedad para mí esta vez fue ver paloma asada.

A la entrada del restorán también había un acuario con peces que la gente pide para comerse.
Como a las diez de la noche tomamos otra vez la micro para volver al hotel.

Me llamó mucho la atención que si no tienes tarjeta, puedes pagar con plata, pero no es un cajero automático, sino sólo una caja donde depositas el valor exacto del pasaje, porque no te da vuelto, y se confía en que estás depositando el valor del pasaje y no una cantidad menor.
Las micros son demasiado bellas, muy bien cuidadas, de dos pisos y mi papá me contó que en verano tienen aire acondicionado. Paran estrictamente en los paraderos correspondientes al recorrido, que tiene nombre, y te avisa cuál es el siguiente paradero.

Transporte digno... Viviendas dignas... Sí, sí, igual que en Chile.
4 comentarios:
Dame rostros, quiero ver rostros, en las plazas, en los parques, en sus caminatas inocentes, rostros que no saben que estás ahí.
Saludos, y no tengas relatar lo que sientes.
Que lindo viaje, lindas fotos y más que lindo tu relato.
Eww, ¡paloma asada!
Ojala se venga un videoblog desde china!
Lei los dos blogs y suena muy entretenido. Claro que jamás iría china sin algún amigo que hable chino o similar. Llámenme pacata, pero me da mucho cuco no tener idea porqué alguien se enoja conmigo o porqué me grita a todo tarro con cara de loco.
Parece que la comida rica es transversal a todas las clases sociales! aunque sea un local todo tuja (o humilde pero decente, como el que viste), si es una picada buena van pobres y ricos. Claro que no puedo entender que se coman hasta las palomas...
Saludos Lay Fan!!! Feliz Año Nuevo Occidental!
Parte 3!!!
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